Mujer y hombre como bases para la formación de palabras derivadas

El aspecto linguoculturológico de los nombres de los colores en las unidades fraseológicas españolas
30 Junio 2016
Acerca de las fórmulas rutinarias
30 Junio 2016
Mujer y hombre como bases para la formación de palabras derivadas

Número: ITINERARIOS, Vol. 22/2015

Autor(es): Danuta Kucała

Artículo: Ver PDF

Resumen:

Al estudiar la formación de palabras la atención del observador o investigador se dirige hacia las palabras-base más productivas. En el caso de las palabras citadas en el título no se trata solo de la oposición femenino/masculino, sino también de la referencia más restringida en el caso de mujer que la del hombre. Suponemos que esto es la causa de la productividad de la primera de las palabras enumeradas que tiene derivados y compuestos sintagmáticos de diversa índole (como, por ejemplo mujeriego, mujeril o mujerona), mientras que la segunda no tantos (por ejemplo hombracho, hombruno). Es también interesante observar cómo estos derivados se entrecruzan en cuanto a su referencia (como mujeriego, que remite a hombres,
y hombruno, una posible cualificación de mujeres). Con el paso del tiempo algunos de estos derivados han caído en desuso, mientras que aparecen otros que reflejan cambios en la vida social (como mujer de negocios). Y, finalmente, el contraste con sus equivalentes polacos corrobora la dependencia existente entre la forma (como demuestra mężczyzna en polaco) o la referencia de una palabra-base (como hombre en español) y del número de sus derivados.

Palabras clave: 

lengua española, lengua polaca, formación de palabras, derivados, compuestos sintagmáticos